
Una puerta siempre abierta para atender la violencia
La Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia de la Nación lleva casi ocho meses de funcionamiento las 24 horas, todos los días del año, incluso sábados, domingos y feriados. Ya atendió a 3520 mujeres. Y el 80 por ciento de ellas llega con lesiones físicas. Es un avance en el trato y la aceleración de las medidas de protección, pero todavía falta que se pueda garantizar la seguridad de las mujeres que se animan a denunciar agresiones.
Por Luciana Peker
“Empezamos el 15 de septiembre del 2008, llevamos casi ocho meses de trabajo y el balance es bastante positivo por la rapidez de la atención y las derivaciones. La Oficina funciona los 24 horas y la persona tiene ese mismo día (si vino temprano) o al día siguiente la derivación a una dependencia judicial y sólo entre el 5 y el 7 por ciento decide que no intervenga un juez”, explica la abogada Analía Monferrer, secretaria letrada a cargo de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia.
¿Cuáles son las ventajas de la atención en la Oficina de Violencia Doméstica?
–El gran avance es que el informe de riesgo tardaba entre tres o cuatro meses en realizarse y, entonces, la mayoría de los jueces esperaba ese tiempo para tomar alguna medida cautelar y la minoría tomaba una decisión sin tener el informe de riesgo.
¿Una mujer golpeada puede tener que esperar cuatro meses para que corroboren que es golpeada y que el agresor no pueda acercarse a su casa?
–Exactamente, porque la ley establece que hay que tener ese informe de riesgo. En cambio, ahora, se hace no bien la persona comienza a relatar su caso frente a una abogada, una psicóloga y una trabajadora social. Se labra un acta que tiene las formalidades de una denuncia y, por otro lado, el informe que se hace en base al relato y determinados indicadores. Y ahora las medidas cautelares en la Justicia se toman como mucho a las 48 o 72 horas de la denuncia.
¿Se aceleró el proceso judicial de protección a una víctima de violencia?
–Sí, se aceleró la posibilidad de dictar la exclusión del hogar, la prohibición de acercamiento y contacto y la tenencia y alimentos provisorios. El juez puede decidir que el agresor no se acerque a la casa, el lugar de trabajo o los sitios de concurrencia, que no la llame por teléfono ni le mande correos electrónicos o mensajes de texto.
Ocho de cada diez mujeres llegan a la Oficina de Violencia Doméstica con lesiones. ¿No es una inseguridad íntima alarmante?
–Sí, es una cifra muy alta. En la Oficina se constata el estado de salud de la persona que viene y se pueden sacar fotos y esto evita que la mujer tenga que ir a un médico legista.
–Sí, es una cifra muy alta. En la Oficina se constata el estado de salud de la persona que viene y se pueden sacar fotos y esto evita que la mujer tenga que ir a un médico legista.
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