miércoles, 27 de mayo de 2009

HOLA A TODAS

Compañeras en la ultima reunion de la Comision de la Mujer, tratamos dos actividades de gran importancia:
el 28 de mayo a las 13.00hs. en el Hospital Garrahan estamos impulsando en comun con la Junta Interna de ese hospital y la agrupacion Pan y Rosas, un FORO SOBRE LA SALUD DE LAS MUJERES, teniendo en cuenta que el 28 es el dia mundial de la SALUD DE LAS MUJERES, la Dra. Alicia Figueroa de Ginecologia de Hospital Durand, estaria en la mesa representandonos, este foro es muy importante ya que en el Hospital Garrahan estan tratando de poner en pie una comision de la Mujer, como la nuestra, asi que es muy importante que invitemos a todas las agrupaciones que conozcamos y amigas, familiares y a toda la comunidad.

El otro tema que abordamos fue el nuevo ciclo de charlas para junio/julio donde ya estarian comprometidas :

a)La Dra. Severino que trataria sobre ABUSO SEXUAL INFANTIL.

b)La Lic. Panzitta que trataria sobre Trastornos Alimentarios .

c)Danzaterapia, las trabajadoras contratadas y tecnicas en una MESA
DE MUJERES LUCHADORAS, con invitadas de otras luchas importantes a confirmar.

d)LAS MUJERES FRENTE A LA CRISIS ECONOMICA MUNDIAL, organizadas por Elvira y Lidia Fernandez.

Es importante que nos envien tambien otras sugerencias o tambien si les parece que armemos otras mesas con otras charlas que puedan interesar a las compañeras.

Un abrazo a todas.
Comisión de la MujerHospital Carlos G. Durand

martes, 26 de mayo de 2009

Maltrato laboral


Esperamos que estas notas no solo sirvan para informar sino como disparador para que compartan sus propias experiencias.



Es de Eco Días, un periódico de Bahía Blanca
Maltrato laboral
Patroncito
Redacción EcoDias - 16/05/2009
Según el Régimen de Contrato Laboral los deberes de los trabajadores y empleadores son el cumplimiento de los términos del contrato y de los estatutos profesionales o convenciones colectivas de trabajo.“Las partes están obligadas a obrar de buena fe, ajustando su conducta a lo que es propio de un buen empleador y de un buen trabajador, tanto al celebrar, ejecutar o extinguir el contrato o la relación de trabajo”.Pero la buena fe, como la conducta correcta del empleador, son definiciones que en muchos casos se encuentran lejos de la realidad y del clima laboral en algunas empresas de Bahía Blanca.Cada vez más casos de maltrato laboral -y en menor medida de acoso- se registran en la Delegación local del Ministerio de Trabajo y Empleo de la Provincia de Buenos Aires.Así lo manifestó Carlos Arrigoni, el delegado local del organismo estatal: “Tenemos muchas denuncias de maltrato laboral, aunque casi no existen denuncias por acoso, porque esos temas las empleadas lo resuelven en forma privada con abogados por fuera del Ministerio. Si bien es raro recibir una denuncia concreta sobre abuso, no quiere decir que no exista en Bahía Blanca ese tipo de prácticas en los lugares de trabajo”.Cuando hablamos de maltrato nos referimos a situaciones de violencia verbal o en el trato que reciben muchas trabajadoras en la ciudad por parte de sus superiores. “Lamentablemente, es casi normal en algunas empresas características de Bahía, en las cuales hay actividades que siempre las hacían los hombres y ahora las hacen las mujeres, como las estaciones de servicio en horas de la noche. Son lugares donde, fundamentalmente, se produce una presión y un maltrato hacia las trabajadoras. También existen muchos casos de maltrato en los supermercados, algunos chinos y otros bien bahienses”, aclaró Arrigoni.“Siempre hay más presión sobre las trabajadoras mujeres que sobre los varones, hay muchas empresas y tenemos muchos casos donde hay maltrato de parte de los superiores -hombres y mujeres- que hacen mostrar y valer su cargo con maltrato a los empleados”.Es importante aclarar que por maltrato se entiende también a las malas condiciones de trabajo.“Para que haya una denuncia por maltrato no hace falta que haya malos modos de parte de un empleador al trabajador, muchas veces con las pésimas condiciones de trabajo se maltrata y abusa del empleado”.




A no embarazarse

“La peor de la presiones y el peor maltrato en algo que es parte de la vida, es cuando a la compañera que consigue trabajo, está en blanco y tiene una obra social, le llega el momento que con su pareja se le ocurra tener un hijo porque tiene todas las condiciones dadas. Y lamentablemente -y tenemos muchas denuncias-, son despedidas”. En casos como éste interviene el sindicato que corresponde al trabajador y el mismo Ministerio gestiona en pos de la reinserción de la empleada que “en la mayoría de los casos se logra, pero la trabajadora se sintió tan presionada que no le dan ganas de volver. Muchas veces se aceptan este tipo de cosas por la saturación de situaciones dolorosas. Además cuando se hacen las denuncias en los gremios o el Ministerio, comienza a haber tirantez entre el jefe, el dueño de la empresa y el trabajador, y eso termina siempre en un despido”.En algunos casos el empresario ha llegado a ofrecerles más dinero en la correspondiente indemnización o prefiere entrar en un litigio penal con tal de que la empleada deje el puesto y él no tenga que hacerse responsable de un hecho tan natural como tener un hijo, “existen empresarios de esta calaña en nuestra ciudad”, sentenció el delegado.

Cosa de mujeres

Hablamos mucho de maltrato laboral hacia las mujeres, pero en cuanto a los hombres, ¿no existe maltrato hacia ellos?“Es muy raro tener una denuncia de parte de varones, pienso que debe ser por la vergüenza de un varón de hacer una denuncia de maltrato, y muchas veces la reacción es distinta. Además, no existe ese aprovechamiento que hay con las mujeres, muchas de ellas dependen de su sueldo para mantener sus familias porque son solas, y necesitan mucho el trabajo y eso las lleva a soportar muchas cosas”.Hay una derivación de maltrato y abuso sobre el trabajador que excede la cuestión de género y se relaciona con una práctica ilegal: la colocación de cámaras de seguridad en lugares privados dentro del lugar de trabajo.“Una forma de maltrato y presión para lo trabajadores es la colocación de cámaras de seguridad en sectores que no hacen a la seguridad del lugar, como es el caso de camarines, baños, comedores o lugares para descansar y cambiarse. Esta práctica no es legal, pero tenemos denuncias de distintas empresas que están en litigio acá en el Ministerio de Trabajo”, concluyó el funcionario.

Amparados por la ley de Contrato laboral



Según la normativa, el empleador tiene facultades de organización, dirección y de explotación “sin perjuicio de la preservación y mejora de los derechos personales y patrimoniales del trabajador”.El empleador está facultado para introducir cambios relativos a la forma y modalidades de la prestación del trabajo, en tanto “esos cambios no importen un ejercicio irrazonable de esa facultad, ni alteren modalidades esenciales del contrato, ni causen perjuicio material ni moral al trabajador”.En cuanto a la disciplina, el jefe está amparado por la ley para implementar medidas disciplinarias frente a faltas o incumplimientos demostrados por el trabajador con el respeto debido a la dignidad del trabajador y sus derechos patrimoniales, excluyendo toda forma de abuso del derecho.Por otro lado, cuando se trata de controlar a los trabajadores, “los sistemas de controles personales del trabajador destinados a la protección de los bienes del empleador deberán siempre salvaguardar la dignidad del trabajador y deberán practicarse con discreción y se harán por medios de selección automática destinados a la totalidad del personal. Los controles del personal femenino deberán estar reservados exclusivamente a personas de su mismo sexo”.En cuanto a las condiciones laborales, el empleador debe observar las normas legales sobre higiene y seguridad en el trabajo y las pausas y limitaciones a la duración del trabajo establecidas en el ordenamiento legal. Debe efectuar a su costa las reparaciones y refecciones indispensables en el espacio de trabajo, conforme a las exigencias del medio y confort.“Los daños que sufra el trabajador como consecuencia del incumplimiento de las obligaciones, se regirán por las normas que regulan la reparación de los daños provocados por accidentes en el trabajo y enfermedades profesionales” .Por último, un artículo de la Ley de Contrato de Trabajo determina explícitamente la igualdad de trato cuando menciona que “el empleador debe dispensar a todos los trabajadores igual trato en identidad de situaciones. Se considerará que existe trato desigual cuando se produzcan discriminaciones arbitrarias fundadas en razones de sexo, religión o raza”.


Quienquiera que conozca la historia sabe que los grandes cambios sociales son imposibles sin el fermento femenino".


Karl Marx

martes, 19 de mayo de 2009

Para pensar.



La Madre y la mujer publicitarias.


Por Sandra Russo


Somos peligrosos bichos de consumo, aunque ese desvío de la especie está tan sólidamente cristalizado en nuestras percepciones, que cargamos con nuestros tics de consumidores con la misma resignación con la que se carga la estatura o la neurosis. Y la cuestión más jodida no es que estemos empujados todo el tiempo a comprar algo, sino la puesta en sentido de valores publicitarios dentro de nuestra subjetividad.Pasan cosas raras entre la ficción y la realidad. Es más, cada uno tiene su propia idea de lo que es ficción y lo que es realidad. Y a eso debe sumársele que vivimos rodeados de una realidad superpuesta a otra (la realidad mediática sobre la vida real), que desenfoca permanentemente nuestras percepciones e ideas para reenfocarlas hacia donde ella las orienta. La realidad mediática, por otra parte, está compuesta por capas que por ejemplo, en la actualidad, hacen que dentro de todas las ficciones televisivas diarias se haya incorporado la publicidad no tradicional, de modo que personajes de ficción consumen papas fritas de verdad o se toman un analgésico de venta libre.Los deseos son reales, forman parte de nuestras vidas reales, igual que las frustraciones y los miedos. Pero incluso ese entramado de sustancia nuestra, de sustancia esencial, eso que somos antes que mujeres u hombres, antes que altos o bajos o lindos o feos, adquiere formas ficcionales proporcionadas por la realidad mediática. De acuerdo con esa imaginería colectiva impulsada por los medios, por ejemplo, las mujeres deseamos ir a un spa. Se da por hecho. ¿Qué mujer no desearía parar por un día su actividad diaria, para ser masajeada, encremada, hormada en un sauna o enfangada con barro egipcio para salir de allí con un piel de treinta si tiene cincuenta, y de diez si tiene treinta? Pues bien: hay un marketing del bienestar que no tiene en cuenta a la gente fóbica, porque ése debe ser mi caso. Ni loca pasaría un día en un spa, con extrañas hablándome de sus secretos cosmetológicos mientras me refriegan barro por el cuerpo como si fueran enfermeras de nursery y yo un bebé manipulable y sin duda deseoso de ser alzado a upa.Otro borde curioso entre ficción y realidad se da en la imagen de madres que promueve la publicidad. Para empezar, las madres de la publicidad son en general mujeres en la instancia de usar productos de limpieza y/o de una canasta familiar ampliada con una lista infinita de variedades de postrecitos, flancitos, yogures, leches fortificadas o gelatinas. Las mujeres aparecen casi exclusivamente en las publicidades de cremas antiarrugas, champúes o ropa y perfumería. No son la misma la madre y la mujer. La madre publicitaria es modosita, sonriente y católica. La mujer siempre que puede tiende a ser fatal.La madre publicitaria ama que las medias de sus hijos estén blancas. Alcanza con eso. Las medias blancas, eternamente grises o negras en los hijos reales que criamos. Las poníamos con la ropa blanca en el lavarropas, quizá las refregábamos, quizá hasta llegamos a usar algo especial para blanquearlas. En mi caso, naturalmente, fue lavandina, y así quedaron de agujereadas. En la vida real, muchas mujeres no manejamos como Dios manda una casa, si el parámetro es el comportamiento ficcional de la madre publicitaria. Y las mujeres reales entramos en contradicción con eso. En algún lugar pesa no haber hecho a mano ningún disfraz en la vida escolar de nuestros hijos, o no haber sido esa madre encantadora de la publicidad del postrecito, que el centavo que ahorró durante un año comprando una marca más barata lo usó para comprarle al niño un sacapuntas. ¡Qué mejor ejemplo sobre la administració n del dinero que ese centavo que se convirtió gracias a la tenacidad en un vistoso sacapuntas! Bueno, ése es uno de los ejemplos que no hemos dado.La mujer publicitaria de las cremas, por su parte, es proactiva con su aspecto personal, y tiene la paciencia de hacer el tratamiento completo: por la noche demaquillante y nutrición, por la mañana, hidratación. La mujer publicitaria más arrolladora, la de belleza y determinación más importantes, hace el tratamiento completo pero con diferentes cremas, ya que hay una variedad de cada paso para los pómulos, otra para el contorno de ojos y una tercera para el contorno de la boca. En la vida real, somos muchas las que nos acordamos de la crema de limpieza cuando vamos por el tercer mate del día siguiente.La mujer publicitaria sabe caminar con tacos altos, sabe hacerse compresas en los ojos y renovarse en quince minutos, y sobre todo sabe lo que quiere: ¡nada más que un producto! Las mujeres en la vida real muchas veces no sabemos lo que queremos, pero estamos seguras de que ese enigma no es de marca, ni siquiera de primera línea.
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http://andreadatri. blogspot. com

miércoles, 13 de mayo de 2009

No te salves

Con las palabras del poeta abrimos este espacio que se construirá entre todas aquellas que apuesten a la solidaridad como camino.






No te quedes inmóvil

al borde del camino

no congeles el júbilo

no quieras con desgana

no te salves ahora

ni nunca

no te salves

no te llenes de calma

no reserves del mundo

sólo un rincón tranquilo

no dejes caer los párpados

pesados como juicios

no te quedes sin labios

no te duermas sin sueño

no te pienses sin sangre

no te juzgues sin tiempo

pero si

pese a todo

no puedes evitarlo

y congelas el jubilo

y quieres con desgana

y te salvas ahora

y te llenas de calma

y reservas del mundo

sólo un rincón tranquilo

y dejas caer los párpados

pesados como juicios

y te secas sin labios

y te duermes sin sueño

y te piensas sin sangre

y te juzgas sin tiempo

y te quedas inmovil

al borde del camino

y te salvas

entonces

no te quedes conmigo.



M. Benedetti